miércoles, 3 de noviembre de 2010

Delicioso Discopolis

La emisión de Discópolis de hoy, de José Miguel López, ha sido una gozada. Para empezar, cuando he encendido la radio, han presentado un nuevo disco de Jordi Savall 'Celtic viole vol. II'. Con una suite, "Golden ring set", constituida por cuatro o cinco temas tradicionales e interpretados con viola celta, arpa celta y bodhran.

La delicadeza y el gusto exquisito de Jordi Saball, nos quedó probado hace pocos días cuando Alicia y yo vimos un programa en TVE 2 sobre su proyecto y en relación a la historia de los Borgia. En el tema que he oído, se destila ese buen gusto y se disfruta la interpretación primorosa de Jordi y sus acompañantes. Es curioso que, en el tercer movimiento, no hay una base rítmica de percusión. Las cuerdas tocan como si fuera flamenco: percutiendo esporádicamente en el golpeador de una guitarra. Pero no, ¡¡es el bodhran!! que da, con mucha discrección, algún golpecito de vez en cuando, marcando con acierto los acentos. ¡Qué instrumento tan singular y enigmático es el bodhran! Tiene, en su interior, el conocimiento y la magia druídica. Cuando estuve en Irlanda, me comentaba un estudiante de Informática, aficionado a la música e intérprete, que los mejores constructures de bodhrain los había encontrado en Austria ¿...?

Después del disco de Savall, José Miguel López ha puesto una remasterización de un temazo antológico de Milles Davis; con un elenco de estrellas como Jaco Pastorius, Zawinul, Jack DeJohnette... Con eso se ha salido del todo: 15 minutos de jazzz de calidad superconcentrada. Tampoco es que haya trabajado él mucho en el programa...

Alguien que no haga mucho ejercicio, como yo, suele sufrir unas impresionantes agujetas después de moverse un poco. La típica broma es decir "me duelen partes del cuerpo que desconocía tener". Algo similar me pasa con la música. Después de recibir unas ligeras nociones de armonía -que aún sigo asimilando-, escucho la música de otra manera. Oí decir a Geraldine Chaplin que el arte es la capacidad de transmitir emociones y yo siempre he pensado que no debería hacer falta una formación especial para emocionarse con alguna pieza artística. Sin embargo, ahora, se me inflaman y me vibran tejidos en el interior, fibras que no sabía que existieran. ¿Será que estoy 'blandito' y me emociono con facilidad o será que me creo más sabio?