Un viaje alucinante (o la transmutación del lenguaje y de la realidad toda)
Santa
Cruz de La Palma, empedrada con adoquines basálticos, construida en piedra
pómez y pintada de cal, albero, añil claro y otros pasteles.
Al norte
de la ciudad puedes tomar una carretera que te lleva a las estrellas.
bosques septentrional - tropicales de
Ganímedes, mezclados con coníferas de crecimiento antigravitatorio, todo
ello envuelto por los millares de sonidos húmedos obtenidos mediante la
inversión genética del ADN de la era Mesozoica.
Se pueden apreciar
especies singulares, como las 'colas de castor', que pueden florecer
cuando se plantan en terrenos ricos en isótopos levíticos. O los
'sombreros de druida', llamados así por ser la decoración utilizada por
los druidas terráqueos en la fiesta de la primavera.
| Chumbera |
| Tejinaste |
Pasada la primera
hora de recorrido, se atenúan las luces para facilitar el descanso y se
inyecta, en la proyección holográfica, vapor tibio de estrellas
sublimadas, mientras la vegetación se ve envuelta por los jirones de esa
niebla y se crea un ambiente espectral. Está bien conseguido, porque
empapa.
Cuando se acerca nuestro destino, desaparecen la niebla y la
vegetación, aumenta la luz y sólo quedan las formas caprichosas del
magma enfriado, salpicado por alcachofas de esmeralda y rosas de cristal
verde, prensadas por la insoportable gravedad de Venus.
| Bejeques |
| Bejeque |
| Caldera de Taburiente |
Por fin
llegamos al Roque de Olimpo, en el límite del cosmos conocido.
Desde aquí, los antiguos dioses observaban, en la superficie de las nubes, las emociones de los habitantes de los mundos.
...observaban emociones en la superficie de las nubes...
...en la superficie de las nubes...
Aún se conservan los artilugios con los que enviaban sus rayos de poder.
| El Bosque de Tilos |
La vuelta es menos excitante, a no ser por el recuerdo de lo vivido. Para amenizar el retorno, se proyecta una 'performance': el grupo 'El Bosque de los Tilos' cimbrea sus ramas inmerso en las corrientes de partículas traídas de los anillos de Saturno,
...'El Bosque de los Tilos' se cimbrea con el titilar de sus hojas...
al ritmo del titilar de sus hojas y al son de los trinos de jilgueros y reyezuelos bluseros del Mississippi, acompañados por mirlos del conservatorio de Viena.
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